Cohousing, una alternativa de vivienda para los adultos mayores

Aproximadamente desde los años 80 se ha venido expandiendo de Europa a diversos países del mundo, una alternativa de vivienda comunitaria que se amolda muy bien a las necesidades de los adultos mayores. A esta iniciativa se le conoce con el término de Cohousing o Covivienda y en la actualidad está revolucionando la forma en la que las personas planifican vivir sus últimos años.

Aunque este sistema puede ser adoptado por personas de cualquier grupo etario, el cohousing ha calado especialmente en los adultos mayores por ser una alternativa a los tan temidos asilos.

¿En qué consiste el cohousing?

La convivienda consiste en vivir en espacios en los que se comparten áreas comunes pero con la ventaja de mantener la independencia de tener su propia casa.

La idea inicial de este modelo habitacional plantea la planificación de un grupo de amigos, vecinos, compañeros o familiares; de construir pequeñas casas individuales con grandes espacios comunes que contengan salas de juego, gimnasio, piscina, comedor, lavandería, jardines, huertos, servicios de salud, salones de eventos o cualquier otra cosa que se adapte a sus intereses en común.

¿Cómo beneficia este entorno al adulto mayor?

Uno de los principales temores de las personas al envejecer, es perder su autonomía y adaptarse a decisiones tomadas por los hijos o los cuidadores sin poder expresar su propia opinión. Explica a un medio local Gino Báez Silva, Trabajador Social de la Universidad del Pacífico.

No contar con los medios económicos para costear algunos servicios, es otra preocupación que experimentan las personas al acercarse a la vejez. En este contexto, el modelo de vida de la covivienda ofrece no solo la posibilidad de mantener una vida independiente sin representar una carga en la intimidad de sus hijos, sino que además, es una alternativa mucho más económica que los costos mensuales en una residencia geriátrica.

Además, vivir en este tipo de comunidad fortalece lazos sociales y la solidaridad, lo que evita los sentimientos de soledad y exclusión que generalmente enfrentan los ancianos que viven solos o en asilos.

La convivencia con personas contemporáneas con la que se tienen los mismos intereses, incentiva las relaciones sociales lo que ayuda a mantener a raya la depresión.

En Chile

Gino Báez, quien también es encargado del Condominio de Viviendas Tuteladas San Antonio 1, destaca que el término cohousing está siendo bastante aceptado en Chile y que un gran porcentaje de la comunidad adulta se plantea esta opción vivienda.

Basados en este novedoso y exitoso sistema El Servicio Nacional de Adultos Mayores (SENAMA), lleva a cabo un programa social denominado “Condominios de Viviendas Tuteladas” que es una solución habitacional que se entrega a adultos mayores en situación de vulnerabilidad en comodato y poseen las mismas características del Cohousing.

En la actualidad, Chile es el país más longevo de América Latina con una esperanza de vida por encima de los 80 años, con estas cifras claras, no está de más iniciar una planificación a futuro en la que pueda estudiar la posibilidad de la vivienda comunitaria con sus amigos y familiares.

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